Historia de las marcas: la historia de Yahoo

Volver al indice – historia de las marcas

Historia de las marcas: la historia de Yahoo

Por Alejandro Franco – contáctenos

El asombroso desarrollo de la industria informática de los años 70 y 80 era imposible de imaginar. Tanto el comienzo romántico de la era del garage, donde Steve Jobs y Steve Wozniak armaron su primer Apple con componentes obtenidos en cualquier negocio de electrónica, así como los años en que Bill Gates y Steve Allen dormían en el piso de sus oficinas mientras aguardaban la depuración de código de lenguajes y programas que desarrollaban, parecían haber quedado atrás. Para mediados de los 90 Sillicon Valley ya era una potencia, y Microsoft, Apple y muchas tantas otras empresas parecían haberse establecido en un mercado que ellos habian ido creando, y que no aparentaba disponer de alguna nueva variante (o de una nueva puerta de entrada) al reino de las corporaciones de self made man que los habían erigido en millonarios.

Pero la tecnología evoluciona, y cada cambio tecnológico puede implicar un cambio de reglas de juego. Mientras que estos adolescentes desaliñados habían prosperado en un mercado donde no había nada antes (y que había sido despreciado por grandes corporaciones como la IBM), con el paso de los años ellos mismos se habían apoderado de las llaves del reino. Difícilmente pueda surgir algún competidor de importancia para ellos, comenzando desde cero tal como lo habían hecho. Con el poder de los millones, simplemente erigirían una empresa similar y terminarían por fundir al emprendedor, o una jugosa oferta terminaría por absorber a esos molestos enanos que intentaban jugar el juego de los millones.

La realidad es que el secreto de estas nuevas corporaciones surgidas a partir de talentos individuales, se basaba en una premisa muy simple : estuvieron justo en el momento y en el lugar que indicaba la historia. Por eso, a mediados de los 90, el tiempo y el lugar mostraban que era incipiente la llegada de la era de Internet. Y tal como en el universo de las computadoras personales, las corporaciones (nuevas y viejas) desestimaron, despreciaron o calcularon mal la potencialidad de este nuevo mercado.

En 1990 con la World Wide Web recién introducida por Tim Berners-Lee, la Internet moderna se reducía a poco más de una docena de sitios web. Pero para 1994 ya existían miles de ellos. Hasta ese momento pocas empresas realizaban desarrollos pensados en la Web; quien se encontraba en la cresta de la ola era Mosaic, el navegador web básico que sería la piedra basal sobre la que se construiría Netscape. Pero mientras que Mosaic era un browser amigable, la Internet no lo era. El contenido era caótico, y resultaba imposible averiguar direcciones o buscar contenidos. En ese entonces un par de estudiantes universitarios de Stanford decidieron crear por hobby una web que sirviera para encontrar de forma rápida las webs que a ellos más le gustaban. Jerry Yang y David Filo publicaron una web llamada inicialmente “el atajo de Jerry a Mosaic. No era ninguna maravilla de tecnología – era una página realmente simple, donde colocaban links en forma jerárquica, del modo que hoy se conoce como Directorio -. Pero el tema era que nadie se había tomado la molestia de desarrollar algo así.

“El atajo de Jerry a Mosaic comenzó a ganar popularidad, en base a que su contenido era incrementado regularmente (a mano). Al aumentar su tráfico, comenzó a evolucionar, pasando por varios nombres, hasta que a Yang y Filo se les ocurrió ponerle Yahoo! (por Yet Another Hierarchical Officious Oracle – Otro Oficioso Oráculo Jerarquico -), que resultaba ser un título de broma. Tal como había ocurrido en la prehistoria de la PC, los emprendedores adolescentes solían ser fans de la ciencia ficción y terminaba por establecer nombres estrafalarios (tal como Intergalactic Digital Research, por ejemplo) que terminarían por evolucionar en empresas serias y poderosas. El chiste de Yang y Filo resultó ser un impensado golpe de creatividad y marketing, con una marca que años mas tarde sería una de las más populares y valorizadas de todo el mundo.

Al cabo de un año, Yahoo! había crecido en enormes proporciones. Yang y Filo se abocaron a crear una herramienta (motor) de búsqueda, de modo que los navegantes no tuvieran que clickear constantemente en un mar de categorías y sub categorías para acceder al link del contenido deseado. Para fin de 1994, Yahoo tenía un tráfico de 100.000 visitantes diarios. Y para 1995, ya hablábamos del millón de visitas. Al igual que Mosaic / Netscape, el secreto de Yahoo era la interfase amigable, lo que le había generado un status de culto. Más que usuarios, lo que tenían eran fans.

Cuando el trabajo de actualización del directorio se hizo intenso, Filo y Yang comenzaron a pensarla seriamente como un negocio. ¿Pero cómo?. Nadie pagaría por usar los servicios del buscador, y llegaron a la conclusión que lo mejor sería la publicidad. Si bien no querían inundar a Yahoo con avisos, lo cierto es que la empresa estaba precisando de un impulso (financiero y gerencial) que la organizara e indicara el rumbo a tomar. En ello apareció Sequoia Capital, uno de las tantas empresas inversionistas del valle que había contribuído a la construcción de monstruos como Cisco, Oracle y Atari. Mike Moritz – un periodista del medio informático – fue contratado por Sequoia e hizo de enlace con los jóvenes emprendedores. Para cuando Moritz visita a Yang y Filo, estos dormían en una casa rodante en las afueras de la universidad de Stanford, inundados de computadoras recalentadas que hacían las veces de servidores del reciente buscador. Más tarde dirían que la escena era “la imagen de Navidad de una cucaracha”.

Mientras Sequoia negociaba participar en el negocio, AOL y Netscape hicieron ofertas concretas con 1 millón de dolares para cada socio, con tal de apoderarse de Yahoo. Tras apurarlos a decidirse, Yang y Filo llegaron a la conclusión de que el capital radicaba en toda la información que pudieran acumular, y que sólo querían un financista antes que vender totalmente la empresa. Con Sequoia llegaron a la venta del 25% de Yahoo a cambio de un millón de dolares en 1995.

Con ese dinero Yahoo se muda a Mountain View adquiriendo sus primeras oficinas. E incorporaron a un gerente profesional como era Tim Koogle, a cambio del 5% de la empresa. Koogle vislumbró que la clave era mantener el tráfico y que los avisos eran la fuente de ingresos posible. Pero para esto, el sitio debía transformarse en algo más completo, con lo cual Yahoo evolucionó de buscador a portal, lo que incluía noticias y artículos de interés.

En 1996 realizaron una venta pública de acciones que le dió una capitalización inicial de 849 millones de dólares. Nada mal para un hobby que empezó en una casa rodante. Con ese dinero, comenzaron a expandir la empresa, desarrollando cosas como mensajería instantánea y ofreciendo email gratuito. La clave de Yahoo era la fidelización de los navegantes, la popularización y culto de su marca, y el desarrollo de contenidos originales. Enormes campañas publicitarias popularizaron el slogan “Do you Yahoo?” (usted hace Yahoo?). Y para 1998 se encontraban mejor valuados que Netscape, la empresa original que había intentado adquirirlos. Para 1999, la valorización del portal era de 44.000 millones de dólares.

Expansión y caída

En la década del 2000, Yahoo comenzó a competir agresivamente con Google. Ofreció email gratuito con capacidad ilimitada, depuró su propio motor de búsqueda… pero la crisis del 2008 les pegó mal y entraron en una racha de despidos.

Portal SSSM / Arlequin, critica de cine fantastico, de culto, filmes de terror y ciencia ficcion

Para ese entonces Microsoftque no lograba hacer pie en la web – les ofertó 44.6 billones de dolares para quedarse con la empresa. La soberbia de la dirigencia desestimó la propuesta, diciendo que estaba subvalorada… y tres años mas tarde Yahoo cotizaba a menos de la mitad de ese valor. Lo que siguió fue un desfile de CEOs y comandantes estratégicos, despidos y decadencia generalizada. Ni siquiera habian podido construir un modelo de negocios basado en publicidad contextual que fuera tan exitoso como AdWords / AdSense de Google. Si Google tomó el capital y se transformó en una empresa que maneja información mas allá de la web – desde el sistema operativo Android hasta su galería de productos para Internet como Chromecast, sin contar con experimentos en inteligencia artificial, autos autónomos, el sistema de mapeo global y un largo etcétera -, Yahoo quedó encerrada en el negocio de Internet, cerrando servicios (como las páginas gratis de Geocities) y adquiriendo redes sociales (como Tumblr) que no supieron explotar. Lo mismo pasó con Rockmelt, el servicio de avisos online BrightRoll y Cooliris, firma especializada en aplicaciones para visualización de fotos en múltiples plataformas.

La complicada gestión de la CEO Marissa Mayer (que ingresó en la empresa en el 2012) se congestionó aún mas cuando el directorio de Yahoo entró en conflicto con ella, especialmente por la racha de adquisiciones que no habían logrado dar beneficios con el paso del tiempo. La debacle concluyó con la compra del grupo de negocios de internet de Yahoo por parte de Verizon Comunications en Julio de 2016… al magro precio de 4.83 billones de dólares, diez veces menos de lo que habia ofrecido Microsoft 8 años antes. Los restantes negocios quedaron en un grupo aparte, llamado Altaba Inc., que quedó como un grupo de inversiones en otras empresas, incluyendo Eastman Kodak y Paperless Inc.

Para colmo, en medio de la transacción, se filtró que Yahoo tuvo serios problemas de seguridad en el 2014, quedando expuestos los datos personales de 500 millones de usuarios.

Es dificil determinar cuál será el futuro de Yahoo, que fuera un gigante de internet en su momento. Hoy queda su portal y su buscador, y servicios como Yahoo! Search, Yahoo Mail, Yahoo Maps, Yahoo Finance, Yahoo Groups y Yahoo Messenger, amén del servicio de fotologs Flickr; pero la empresa es una sombra de su pasado exitoso, y hoy se debate entre la adaptación y la renovación, o la extinción absoluta.

PortalColectivo, tu guia de colectivos urbanos en internet: recorrido de lineas de Capital Federal, Gran Buenos Aires y principales ciudades del interior de Argentina