| Seguramente
cuando usted decidió leer este artículo, es porque se
encuentra en la búsqueda de una receta "mágica"
(o desconocida hasta el momento) que incremente de modo importante
los ingresos de su emprendimiento.
Y seguramente la seguirá buscando. Porque recetas milagrosas
no existen.
Lo que sí existe es la falta de coherencia en políticas
de ventas. Muchas personas dan por verdadero lo que es standard,
acumulan una serie de normas y actitudes de cómo dirigir
sus negocios, y salen a la búsqueda de nuevas ideas ... sin
plantearse si las que han tomado como base son realmente buenas.
Vale decir, el "si todos lo hacen ..." implica
un dogmatismo y una rigidez a nivel de perspectivas comerciales,
que hacen perder de vista lo que realmente uno se propone.
Tomemos por ejemplo, cualquier negocio standard. Quien monta un
comercio (o empresa) siguiendo un modelo establecido por el mercado,
realmente no se pregunta si cada ítem, cuestión e
idea está bien o mal concebido. Indudablemente malas las
ideas no son, porque todos siguen dichos principios standarizados
- es decir, por una cuestión empírica se ha probado
que hacer las cosas así da buenos resultados -. Nadie
se cuestiona que, p.ej. un restaurant debe tener mesas, sillas,
mozos y menúes. Y ese es el principal problema por el cual
muchos comerciantes y empresarios terminan con problemas económicos
o directamente por fundirse : no cuestionan el modelo de negocios
y, lo que es peor, no terminan por entenderlo. Asumen que estableciendo
los cimientos como todos los demás, uno ingresa en una rutina
de ingresos y egresos que puede alterarse por factores externos
(la ubicación, el flujo de la demanda, etc.) que, al no depender
de uno, se englobarían en una suerte de factor "destino".
"Puse el negocio X, pero me fué mal y me fundí".
¿Pero usted qué hizo para evitar desbarrancarse?."Quizás
si hubiera estado ubicado dos cuadras más adelante, o si
hubiera conseguido mejores precios... o si no me hubiera golpeado
la recesión ...", y continúa la lista de
lamentos de modo interminable.
| evite
el automatismo; establezca políticas comerciales a cada
momento |
En primer lugar, las políticas comerciales son para
todo momento, no sólo para las épocas de crisis.
La mayoría del empresariado pyme (y generalmente de las pymes
familiares o no profesionalizadas) sólo acude a recursos
extraordinarios cuando las papas queman : sacar publicidad en medios,
rebajar precios, hacer ofertas con combos, extender horarios de
atención ... muchas de esas recetas son efectivas, pero
que podrían haberse aplicado antes, incrementando el nivel
de ingresos y generando un colchón financiero mayor al que
uno obtiene sin aplicarlas ... y llegando mejor preparado para afrontar
las tormentas. Pero lamentablemente en muchos de los casos se
plantea lo que llamo "el síndrome de la vaca atada"
: si el comercio / empresa da buenos rendimientos, ¿para
qué molestarse en hacer experimentos?.
| cuestiónese
siempre si los standares son realmente efectivos |
En segundo lugar, está el mencionado tema del dogmatismo
comercial : aceptar las cosas diciendo que son así porque
el rubro las estableció de esa manera. Esto plantea un
rigidez del modelo, y un desconocimiento del real propósito
del por qué usted ha establecido una empresa o un comercio.
Si usted ha fundado un emprendimiento comercial, lo hace para
ganar dinero. Así de simple. Tomar como verdad revelada
la mecánica de un rubro comercial, sus normas básicas,
no le impide el derecho de revisarlas e incluso de mejorarlas. Mucha
gente no aplica creatividad en la construcción de esquemas
comerciales : simplemente sigue el modelo. Arma toda la base del
negocio siguiendo el manual, y recién cuando ya está
establecido, decide en esa segunda etapa ser creativo. Aunque muchas
veces los empresarios creen que con sólo el primer paso (la
base construida) se generará una rutina ("ya hice
la máquina de hacer dinero") de ingresos automático.
No decimos que usted deba inventar un negocio revolucionario, algo
nunca antes visto. Pero usted puede cuestionar lo standard, expandir
o mejorar lo que todos aceptamos como incuestionable. Usted puede
optimizar lo standard aplicando creatividad. Y el principal concepto
que debe disparar a su creatividad en el sentido comercialmente
correcto es, precisamente, "¿cómo puedo aumentar
mis ventas?". Pero, mientras que si formulamos de ese modo
la pregunta resulta en algo bastante genérico e ideal, podríamos
corregirla y replantearla en algo mucho más concreto :"¿cómo
puedo tentar aún más a mis clientes?".
Debe distinguirse algunas cuestiones, antes de seguir adelante
: optimizar algunas cuestiones comerciales básicas depende
simplemente de utilizar la lógica. Eso no quita que exista
un estamento superior en el cual resulte necesario el asesoramiento
de expertos. Cuando usted construye un negocio, puede perfeccionar
su mecanismo básico siguiendo la meta de mayores ventas.
Cuando usted decide plantearse la expansión y la optimización
de las ventas (reducir costos, estudiar el mercado, salir a lidiar
con la competencia, etc.) el asesoramiento profesional es recomendable.
Y sin entrar en terrenos de expertos, podemos afirmar sin duda
que uno de los cambios más revolucionarios en métodos
de comercialización que ha legado el siglo XX es el supermercado.
Es marketing puro : un negocio diseñado sobre conceptos profundamente
estudiados para poder explotar las posibilidades de venta a un cliente
al máximo.
| su
oferta comercial debe ser informada al cliente en todo momento |
Aumentar la tentación de los clientes - fuera cual fuera
su negocio - representa trasladar algunas recetas del supermercadismo
a su emprendimiento (obviamente con adaptaciones). Uno de los
principales conceptos del supermercadismo es la información
: el cliente siempre tiene acceso a ella, está claramente
visible ... podríamos afirmar que está acosado por
ella. Precios en góndolas, carteles de oferta, mensajes
constantes de que compre.
Vamos a ilustrar con un ejemplo muy común : un bar o restaurant.
Cuando usted se sienta a la mesa de un bar, debe esperar al mozo
y solicitarle el menú. Usted elige lo que desea consumir,
el mozo toma el pedido... e inmediatamente se lleva el menú
(!).¿Por qué?.
| deje
que la información haga su efecto; bríndele libertad
al cliente para que se tome el tiempo que precise en decidir
(no lo acose) |
Cada mesa de un bar o restaurant debería tener un menú
constantemente. Sus productos están disponibles en
esa lista así que : ¡déjelos a mano!. Muchos
clientes se aburren y se dedican a hojear la lista de precios...
y con algo se van a tentar. ¿Usted cree que con sólo
exponer sus productos y precios durante un par de minutos podrá
obtener un mayor ingreso potencial de ese cliente?. Aquí
tambien entra en juego otro concepto del supermercadismo, que es
la libertad : el cliente puede tocar los productos... no se siente
presionado por factores externos (en este caso, el tiempo, la presencia
del mozo solicitando el pedido, etc.). Tiene todo el tiempo del
mundo para madurar una decisión de compra.
Hace poco fuí a un restaurant que, incluso, había
llevado su idea un poco más lejos : los manteles individuales
de los comensales eran menúes impresos. Ya no debía
siquiera abrir la carta; cada vez que miraba el plato o el vaso,
estaba viendo las distintas comidas (¡y ofertas!) que ofrecía
el negocio.
| variar
la cartera de productos / precios y ofertas de modo que el cliente
siempre descubra nuevas propuestas comerciales |
Otro concepto que también puede aplicarse del supermercadismo
es acicatear la demanda. Esto se puede hacer haciendo rebajas
o combos de lo que ya se ofrece, o bien ofertar nuevos productos
y servicios. En algunos casos, estos nuevos ítems ni
siquiera demandan un nuevo gasto para el comerciante / empresario
: dependen de una ridícula variación, una modificación
ínfima, que lo transforma en algo diferente y, fundamentalmente,
en una novedad. Por ejemplo, si usted vende empanadas de jamon y
queso, puede ofrecer de queso y panceta (que pocos establecimientos
venden). Esto puede sonar muy tonto, pero posee raíces
más profundas, que apuntan hacia la naturaleza misma del
consumismo : ¿por qué muchas veces la gente compra
cosas que no son necesarias?; y especialmente : ¿por qué
la gente regresa a consumir a los mismos lugares una y otra vez
en muchos casos?.
La respuesta es muy simple : el tedio. La rutina diaria
y aburrida de todos los días. La gente duerme, se levanta,
va a trabajar, sale del trabajo, va a consumir (comprar alimentos
y otros productos, comer en un restaurant, etc.). Cualquier ítem
que se incluya en dicho trayecto, y que no existiera el día
anterior, es una novedad. La gente desea ansiosamente escapar a
la rutina. Cuando usted le ofrece un nuevo producto - lo tienta
-, usted le está ofreciendo algo diferente.
Yo siempre concluyo que, cuando un cliente adquiere un yogur recién
lanzado al mercado, ha comprado una porción de aventura para
ese día - esa jornada será diferente a las anteriores,
puede experimentar una sensación desconocida hasta ese momento,
etc. - .
Si un supermercado tuviera los mismos productos y las mismas
ofertas durante años, se fundiría en poco tiempo.
La gente dejaría de concurrir, asistiría a otro
supermercado. Los clientes buscan la novedad, aunque eso no implica
que la adquieran (y consuman lo mismo de siempre). Es el hecho
de descubrir cuál es el nuevo producto / la nueva oferta
de hoy. Muchos negocios no entienden esto, y su cartilla de
productos es siempre la misma, con los mismos precios de toda la
vida.
| el
tiempo que un cliente permanece en su local / empresa, representa
oportunidades medidas en instantes en que usted puede tentarlo
a comprar más cosas |
Y por último, no podemos dejar de mencionar otro concepto
del supermercadismo : la permanencia del cliente. Desde
el momento en que un cliente accede a su negocio (o cuando un vendedor
de su empresa lo visita), usted dispone de una cantidad X de tiempo
para poder tentarlo e incrementar el importe de su posible compra.
En el caso de la cita del vendedor, dependerá de utilizar
técnicas mejoradas de ventas y un catálogo apetecible
de productos / servicios - que deberá entregarse al cliente
-. Pero en los casos habituales de los comercios, usted tiene
a su disposición al cliente durante un lapso de tiempo en
el cual debe enterarlo de todas las ofertas / precios y productos
destacados que su negocio ofrezca.
Para evaluar este punto, regresemos un poco a los orígenes
de este artículo. ¿Hablamos de negocios incomprendidos,
que todo el mundo instala y por ello cree haber construido una máquina
de dinero?. Hablemos entonces de los cibercafés.
El error principal de quienes montan un ciber es creer que la
tarifa por hora de navegación es el ingreso principal del
negocio. Craso error : el cibercafé es una forma perfeccionada
del modelo comercial del bar, que posee un elemento primordial para
que el cliente permanezca mucho más tiempo en el local (y
más tiempo a su disposición para poder tentarlo).
En un bar un cliente puede estar minutos; en un ciber puede estar
horas. Y si está horas, es preciso que lo bombardee con ofertas.
Pero he visto pocos cibers construídos con lógica.
Retomando ideas antes expuestas, que tenga en los cubículos
de las terminales una larga y detallada lista de precios. Que tenga
ofertas en bebidas, comidas y servicios. E incluso, el desconocimiento
de los mecanismos básicos del negocio hace que se desperdicien
oportunidades. Si la gente se encuentra absorbida en la navegación
/ chateo / juego, es obvio que no abandonará el puesto para
ir a comprar una bebida. ¿Por qué no colocar timbres
o llamadores para solicitar servicio, y que venga un mozo y los
atienda?. Esto es algo que proviene de otro emprendimiento comercial
que ha sido optimizado en términos de estrategia de ventas
: los casinos. Los clientes que usan maquinas tragamonedas
alimentadas por fichas vendidas en la caja. Para evitar que el cliente
abandone el consumo, las maquinas tragamonedas tienen señales
de pedido de servicio (un botón que enciende una pequeña
baliza); un empleado acude y le vende más fichas, gaseosas
y comestibles, etc. Hacer cómoda la estadía del
cliente en el establecimiento, tentarlo siempre y, fundamentalmente,
no quebrar / distraer su hábito de consumo.
Todo negocio puede perfeccionarse. Toda mecánica comercial
puede ser mejorada. No se trata sólo de construir algo y
ponerlo en funcionamiento; se trata de perfeccionarlo, de supervisarlo
y, especialmente de comandarlo. Evitar poner su negocio / empresa
en piloto automático, sino siempre estar buscando algo más.
Pequeños detalles pueden incrementar sus ventas prácticamente
sin costo. Lo que debe recordar es que cuando un potencial cliente
entra en contacto con su negocio / empresa, usted posee una oportunidad
- con más o menos tiempo - de obtener una venta mayor a la
que el cliente se había planteado inicialmente. Está
en su astucia (y en la lógica) el enviar todos los mensajes
y brindarle todos los medios al cliente para que se entere (y se
tiente) con lo que usted le ofrece. |